domingo, 6 de febrero de 2011

Erich Seligmann Fromm

Hace muchos años que descubrí a este famoso psicólogo y filósofo alemán. Concretamente lo hice gracias a su libro "El arte de amar" (su libro más famoso), publicado en España por primera vez en 1959 y en el que recapitula y complementa los principios teóricos de la naturaleza humana que se encuentran en "Miedo a la Libertad" y "El hombre para sí mismo".

La teoría de Fromm es una mezcla de las ideas de Freud (que decía que nuestro carácter estaba determinado por la biología) y Marx (que determinaba a las personas por su sociedad y más especialmente por sus sistemas económicos), añadiendo a estas dos corrientes el sentimiento de Libertad. Hace de esta la característica central de la condición humana. Siguiendo en esta línea de pensamiento, cabe destacar tres formas que describe Fromm a través de las cuales escapamos de la Libertad.

  1. Autoritarismo. Aborda esta postura de dos maneras. Una es someterse al poder de los otros, volviéndose pasivo y complaciente. La otra es convertirnos nosotros mismos en autoritarios. 
  2. Destructividad.
  3. Conformidad autómata. La persona que utiliza la conformidad autónoma como medio de integración, es una persona que cambia según lo que dicta la sociedad. De este modo no se encuentra solo, está integrado, pero en contraposición no es él mismo. 
Otra forma muy interesante que tiene Fromm de explicar como escapar de la Libertad, pasa por mencionar el ámbito familiar. Según él, tiene mucho que ver con el tipo de familia en la que crecemos y es capaz de diferenciar dos modelos de las mismas:

  1. La familia simbiótica. En estas, algunos miembros de la familia son "absorbidos" por otros miembros, de manera que no pueden desarrollar completamente su personalidad por sí mismos. 
  2. Familias apartadas. Aquí engloba a tres modelos de familias. En este caso hablaré de los dos más importantes. La primera de ellas, la versión "fría", en la que los padres son muy exigentes con sus hijos, de los cuales se espera que persigan los más altos estandartes de vida. El castigo es radical y frió "por tu propio bien". La segunda versión, es la familia "moderna" (hay que tener en cuenta que postuló todo esto hace bastantes años), en la que los padres dejan de ser una figura autoritaria y pasan a ser "amigos" de sus hijos. Froom ya presagiaba el modelo de familia que impera actualmente en nuestra sociedad.
Sugiere que en las familias buenas, sanas y productivas, los padres asumen la responsabilidad de enseñar a sus hijos a razonar en una atmósfera de amor. Crecer en este tipo de familia permite a los niños aprender a identificar y valorar su libertad, así como a tomar responsabilidades por sí mismos.

Creo que es algo en lo que se debería pensar con detenimiento. Actualmente muchas padres (la gran mayoría) adoptan ese modelo de "familia apartada" en el que tanto ellos como sus hijos representan el mismo rol. Probablemente se haya tomado debido al miedo por parte de los progenitores a educar a la descendencia en un modelo de familia antiguo, en la que el castigo físico estaba realmente presente. Educación moderna. Pero, ¿es realmente efectivo este modelo? Yo opino como Fromm, por lo que creo que no. ¿Qué opináis vosotros? Espero las respuestas!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola! Buen artículo. Yo, personalmente, por lo poco que he leído, encuentro a Fromm bastante más práctico, anclado a la realidad, y en definitiva, consecuente y sensato que cualquier diatriba Freudiana, si bien, como apuntas, sólo toma de éste (afortunadamente) el peso fisiológico en el carácter.
En cuanto a los tipos de familia, me gustaría creer que existe, más allá de la propia fantasía o idealización "científica", un ejemplo de familia en la que los padres, a la vez de guiar a sus hijos amistosamente, y como mencionas, en una atmósfera de amor, posean resistencia flexible (utilizando como posible silogismo el bambú), guiando a sus vástagos con firmeza elástica, y cumpliendo la complicadísima tarea de motivar, reforzar la autoestima y tener un buen criterio sobre en qué problemas participar activamente sin invadir la propia independencia.
Asímismo, estoy bastante convencido de que la infancia y el crecimiento en el seno de una familia, es para una persona, muchísimo más importante de lo que normalmente se considera. El período de aprendizaje, de cómo afrontar los problemas y enfrentarse al mundo exterior, reforzar las buenas decisiones, incluyendo hasta cierto punto el atrevimiento a la hora de tomarlas con firmeza, apoyar y crear seguridad...
Esas personas serán, indudablemente, más felices y exitosas, y eso es algo que debería tener toda la importancia que se le pueda dar.

Cristina dijo...

Muchas gracias por tu comentario amigo Anónimo.
Espero que sigas pasando por el blog y dándome tu opinión sobre el mismo.
Un saludo!

Aldo Mauricio dijo...

yo también quiero ser anonimo!!!

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